La Iglesia católica de Bolivia llamó este lunes al gobierno interino y todos los partidos políticos, así como a la sociedad civil, a un "diálogo" para poner fin a una crisis que se tornó más violenta con la muerte de unas 20 personas tras la renuncia de Evo Morales a la presidencia hace una semana.

Los obispos bolivianos, en coordinación con la Unión Europea y Naciones Unidas, llamaron a un diálogo para "pacificar el país, y consensuar las condiciones de unas nuevas elecciones generales", mientras las protestas no cesaban en el país contra el gobierno interino.

"El diálogo es el camino apropiado para superar las diferencias entre bolivianos", dijo el secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana, Aurelio Pesoa, en conferencia de prensa. "Celebrar elecciones transparentes (...) es el mejor camino para superar las diferencias", agregó.

Los obispos propiciaron acercamientos desde la semana pasada entre el gobierno interino de la derechista Jeanine Áñez y sectores afines a Morales, quien renunció hace una semana y se asiló en México tras desatarse protestas que denunciaban un fraude electoral en los comicios del pasado 20 de octubre.


MAS LEIDO