El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, lanzó este miércoles un plan mundial de respuesta humanitaria de $us 2.000 millones para financiar la lucha contra el coronavirus en los países más pobres del mundo.

"Hoy presentamos un plan mundial de respuesta humanitaria de 2.000 mil millones de dólares para financiar la lucha contra el COVID-19 en los países más pobres del mundo. (...). El COVID-19 está amenazando a toda la humanidad, y la humanidad entera tiene que plantarle cara. No basta con la respuesta individual de cada país", señala parte de un comunicado publicado por la ONU, respecto a las declaraciones que hizo Guterres en Nueva York.

El Secretario General afirmó que si el plan es financiado "de forma adecuada" salvará muchas vidas y dotará a los organismos humanitarios y a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) suministros de laboratorio, para hacer pruebas y equipo médico para tratar a los enfermos, protegiendo también a los trabajadores de la salud.

Precisó que el programa también incluye medidas para apoyar a las comunidades de acogida, que siguen abriendo de manera generosa sus hogares y sus ciudades a los refugiados y las personas desplazadas.

"Tenemos que actuar ahora para frenar el impacto del COVID-19 en entornos humanitarios ya de por sí vulnerables", exhortó Guterres, según la nota oficial.

En este plan interinstitucional, coordinado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, se aglutinan los llamamientos existentes de la Organización Mundial de la Salud y otros asociados de las Naciones Unidas y se establecen también nuevas necesidades.

El jefe de la ONU advirtió que la enfermedad está llegando a países donde ya se viven crisis humanitarias causadas por los conflictos, los desastres naturales y el cambio climático, donde la gente se ha visto obligada a huir de sus hogares por las bombas, la violencia o las inundaciones y vive bajo cubiertas de plástico en los campos, o hacinada en campos de refugiados o asentamientos informales.

"Esas personas no tienen un hogar en el que puedan practicar el aislamiento social o aislarse. Les falta agua limpia y jabón para realizar el acto más básico de protección personal contra el virus: lavarse las manos", mencionó Guterres.

El representante dijo que, si esas personas se enferman de gravedad, no tienen forma de acceder a un sistema de salud que pueda ofrecerles una cama de hospital y un ventilador.

"Tenemos que acudir en ayuda de las personas extremadamente vulnerables, de los millones y millones de personas con menos capacidad para protegerse a sí mismos. Es una cuestión básica de solidaridad humana. También es crucial para combatir el virus", aseveró.

Guterres expresó que si no tomamos medidas decisivas ahora se teme en este que el virus cobrará arraigo en los países más frágiles y todo el mundo será vulnerable a medida que continúa su marcha alrededor del planeta, sin tener en cuenta las fronteras.

Asimismo, el secretario aseguró que se debe mantener el apoyo a los planes de respuesta humanitaria existentes, de los que dependen 100 millones de personas.

Al mismo tiempo, Guterres anunció que se hace todo lo posible por planificar y ofrecer una respuesta que permita la pronta recuperación en los países de todo el mundo que más lo necesiten, a fin de que se logre una nueva economía sostenible e inclusiva.

"El apoyo a este plan de respuesta humanitaria es imprescindible para la seguridad sanitaria mundial. Es un imperativo moral que redunda en interés de todos. También es un paso crucial para ganar esta batalla", sentenció el jefe de la ONU.

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