Las disculpas públicas no han sido suficientes para contener la tormenta política en el oriente boliviano. El Comité Pro Santa Cruz ha emitido hoy una demanda formal de renuncia contra la viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos.
Para el liderazgo cívico, las declaraciones de la autoridad sobre el modelo de redistribución de recursos «50/50» no fueron un error de comunicación, sino una confesión de «centralismo latente» que deslegitima su permanencia en el cargo.
El pedido de los cívicos eleva la presión sobre el presidente Rodrigo Paz, quien debe decidir entre sostener a una pieza «clave» de su gabinete o ceder ante la región que fue el motor de su victoria electoral.
El pronunciamiento cívico es tajante: «Si no existe convicción con el proceso descentralizador, lo responsable es que dé un paso al costado». El malestar radica en la interpretación de la «corresponsabilidad» que Barrientos utilizó para matizar la entrega de recursos:





