El presidente Rodrigo Paz confirmó hoy que emprenderá una gira oficial que lo llevará a Estados Unidos y Chile durante el mes de marzo. Durante un acto junto al presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, el mandatario boliviano sostuvo que estos viajes tienen como objetivo central establecer las bases de nuevas alianzas internacionales que permitan a Bolivia superar el distanciamiento diplomático de la última década y atraer inversiones estratégicas en sectores clave.
La agenda del mandatario iniciará el próximo sábado 7 de marzo en Miami, donde participará en una cumbre regional por invitación directa del presidente estadounidense Donald Trump. Este encuentro es visto por la Cancillería como la oportunidad definitiva para consolidar el giro pro-mercado de la gestión de Paz y asegurar la cooperación en tecnología y seguridad que el Ejecutivo ha venido gestionando.
Posteriormente, el 11 de marzo, Paz se trasladará a Santiago para asistir a la toma de posesión del presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Esta visita marca un hito en la relación bilateral con el vecino país, tradicionalmente tensa, y sugiere una alineación ideológica con el nuevo eje ‘conservador’ de la región. El presidente también mencionó a Brasil como un destino próximo, subrayando la importancia de normalizar las relaciones con los socios comerciales más importantes del continente.
Desde la asunción de Rodrigo Paz tras la salida de Luis Arce, la política exterior boliviana ha dado un giro de 180 grados. Tras años de alineación con el bloque del ALBA y relaciones distantes con Washington y Santiago, la nueva administración busca desesperadamente abrir mercados y recuperar la confianza de organismos multilaterales ante la crisis de reservas y combustibles. El anuncio del retorno de la DEA y la reciente apertura a consorcios occidentales para el litio han pavimentado el camino para esta gira presidencial de alto nivel.





