La escasez de combustible que también afecta al Trópico de Cochabamba está paralizando la producción y podría generar una crisis alimentaria futura, manifestó el alcalde de Chimoré, Melquiades Claure.
La autoridad afirmó que las largas filas para obtener diésel y gasolina en todas las estaciones de servicio están afectando directamente a los productores locales. «Esto preocupa especialmente a los productores de la región del Trópico de Cochabamba porque el productor de banana, el productor piñero, el productor de pescado necesita combustible”, explicó.
Según Claure, cada productor solo logra adquirir cinco litros de combustible tras realizar filas que pueden durar hasta medio día. Además de la espera, la cantidad es insuficiente para sostener las operaciones agrícolas.
Asimismo, lamentó la falta de respuesta de las autoridades centrales, ya que habrían enviado varias notas a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sin obtener una solución. «Tienen que ser más serias las autoridades de la ANH, YPFB y el Estado con el tema del combustible, porque el productor lo necesita y también el transportista”, sentenció.
Como consecuencia directa de la falta de diésel y gasolina, los viajes de transporte de estos sectores se han reducido de tres a solo uno por semana, impactando la cadena de suministro. El alcalde Claure fue contundente al pronosticar: “Es seguro que, de aquí a dos años, vamos a tener crisis alimentaria”.





