Un evento catastrófico ocurrió un 26 de abril de 1986 en la central nuclear Vladímir Ilich Lenin, ubicada en Ucrania, entonces parte de la Unión Soviética, pues ese día se desencadenó el mayor desastre nuclear de la historia que supuso la caída de la URSS.
Según los registros, el reactor número 4 de la central explotó a causa de una serie de errores del personal encargado del lugar, ardiendo 10 días y originando fatales consecuencias no solo para los obreros del lugar, sino para los habitantes de las ciudades circundantes a la central nuclear.
El desastre habría iniciado cuando el reactor RBMK de la planta nuclear de Chernóbil se desestabilizó y estalló a causa de la tardía implementación de medidas de seguridad por parte de los encargados que ocasionaron que el combustible de uranio se recaliente. La explosión, que dispersó elementos radioactivos, contaminó un área de 142.000 kilómetros cuadrados en el norte de Ucrania, el sur de Bielorrusia y la región rusa de Briansk, Mientras que la nube tóxica, que alcanzó más de 1.000 metros de altitud traspasó las fronteras y llegó a 13 países de Europa Oriental y Occidental, ocasionando muertes, enfermedades y malformaciones en la población, cuyas secuelas se extienden hasta la actualidad.

Los trabajadores, bomberos y todo el personal que ayudó a contener la explosión murió casi inmediatamente a causa de la radiación, y los cerca de 50.000 habitantes de Prípiat, hoy ciudad fantasma en la zona de exclusión de Chernóbil, fueron evacuados 36 horas después del accidente y más tarde, otras 67.000 que vivían en el perímetro del área contaminada. Mientras que la lluvia radioactiva, que fue 400 veces superior a la radioactividad liberada en Hiroshima, ocasióno que otras 300.000 personas fueran evacuadas de sus hogares.
A más de tres décadas del accidente, aún existirían cuestiones por resolver pues las autoridades de ese entonces habrían ocultado sistemáticamente los datos que registraron aquel día. Sin embargo, según algunos científicos, toda la zona que rodea a la central nuclear no podrá ser habitada hasta dentro de 20.000 años, debido a los altos niveles de radiación que aún presenta.