El abogado de las víctimas de la masacre de Senkata, Thomas Becker, informó este lunes desde Estados Unidos (EEUU) que el proceso contra el exministro del Gobierno de Jeanine Áñez, Arturo Murillo, abre la posibilidad para nuevos procesos judiciales.
“Esto es parte de una historia muy complicada, de un año muy duro y ojalá abra la puerta para más juicios. Bueno, para la justicia de todas las víctimas”, dijo el abogado estadounidense en entrevista con Bolivia Tv en Miami, en relación al Gobierno transitorio.
Murillo se encuentra preso en EEUU desde mayo de este año. Es investigado por un caso de soborno y lavado de dinero por gestionar la adquisición de gases lacrimógenos de la empresa Cóndor para el Gobierno boliviano a través de la intermediaria Bravo Tactical Solutions LLC (BTS) por un precio de $us 5,6 millones, es decir, con un sobreprecio de $us 2,3 millones.
Becker dijo que el caso de Murillo es sólo uno de los muchos vinculados a hechos ilícitos que se registraron durante el gobierno de Áñez, sobre todo, aquellos vinculados a la vulneración de derechos humanos.
Durante 2019, luego del golpe de Estado denunciado por el entonces presidente Evo Morales tras los comicios presidenciales de esa gestión, se registraron hechos de violencia en varias regiones del país. Uno de esos escenarios fue la zona de Senkata en la ciudad de El Alto, donde 10 personas fallecieron como consecuencia de una intervención de las fuerzas combinadas entre Policía y Fuerzas Armadas (FFAA).