Bladimir Iraízos, exinterventor de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS), fue aprehendido esta mañana en la sede de Gobierno, acusado de un presunto daño económico de Bs 15 millones.
La detención, ejecutada por la FELCC, responde a una denuncia por la compra irregular de 252 tuberías destinadas a redes de alta presión. De acuerdo a un peritaje técnico las tuberías carecen del revestimiento interior obligatorio, sin esta protección el material no es apto para soportar la presión necesaria, lo que podría provocar filtraciones masivas o colapsos en la red de distribución.
El daño económico por esta compra se estima que asciende a unos 15 millones de bolivianos, fondos que fueron desembolsados durante la gestión de Iraízos. Por lo mismo, el Ministerio Público ha imputado al exinterventor por los delitos de conducta antieconómica e incumplimiento de deberes.
Al momento de ser ingresado a las celdas policiales, Iraízos calificó su detención como una injusticia. No obstante, el actual interventor de EPSAS, Pedro Flores, ha sido quien impulsó la querella desde noviembre pasado, señalando que la compra no solo fue un error administrativo, sino un atentado contra la seguridad hídrica de la región.
La Fiscalía buscará ahora determinar si los proveedores de estas tuberías tienen vínculos políticos o si se trató de una negligencia técnica de magnitudes criminales.





