Bolivia advirtió ayer lunes en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que el Gobierno nacional tiene la intención de desmantelar los canales artificiales en el Silala; que fue construido por una empresa anglochilena en 1928 y por el que Chile se beneficia con mayor caudal.
“He sido autorizado a manifestar que Bolivia tiene la firme intención a la revitalización de los bofedales. Y, aunque no se ha tomado una decisión definitiva, el Gobierno cree que la mejor manera de hacerlo será procediendo al desmantelamiento de las instalaciones, aunque se puedan considerar otras posibilidades que probablemente sean más costosas”, afirmó Alain Pellet, miembro del equipo boliviano que expuso los alegatos orales.
El jurista hizo mención a una investigación que realiazó la firma DHI donde muestra que la compañía Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FC AB) realizó las canalizaciones para presuntamente “inhibir la reproducción de insectos en la cabecera del río Silala” lo que evitaría la contaminación del suministro de agua potable.

“Los estudios de DHI detallaron que el extenso sistema de drenaje que fue instalado en Bolivia por la compañía FCAB ha desviado más agua subterránea hacia la superficie y hacia los canales y tuberías de lo que ocurriría en condiciones no canalizadas. . (…) El modelo de DHI indica que, sin la infraestructura del drenaje, los flujos de superficie se reducirían entre 11 al 33%”, explicó.
Pellet sostuvo que lo que Chile pretende es quedarse con el 100% de las aguas de los manantiales e impedir que Bolivia tome una decisión sobre los canales artificiales.