El senador Rodrigo Paz Pereira y el expresidente Jorge Tuto Quiroga se enfrentarán en una segunda vuelta electoral sin precedentes el 19 de octubre, después de no conseguir la mayoría necesaria en la votación del domingo. Los resultados preliminares confirmaron la necesidad de una segunda ronda, lo que marca un hito en la política boliviana.
Con un 91.25% de los votos computados, el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre) del Tribunal Supremo Electoral (TSE) mostró a Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), a la cabeza con el 32.08%, seguido por Quiroga, de la Alianza Libre, con el 26.24%.
La Constitución Política del Estado de Bolivia exige que, para evitar una segunda vuelta, un candidato debe obtener más del 50% de los votos o un 40% con una ventaja de al menos 10 puntos porcentuales sobre el segundo. Dado que ninguno de los candidatos cumplió con este requisito, el presidente del TSE, Oscar Hassenteufel, confirmó que la segunda vuelta era una «realidad presumible» para el 19 de octubre.
Una jornada pacífica y sin un claro ganador
La jornada electoral transcurrió de manera pacífica, aunque se registraron algunos casos aislados de violencia, y tuvo una participación de más de 7 millones de votantes.
Los primeros resultados del conteo de votos dejaron el empresario Samuel Doria Medina, en su cuarto intento por alcanzar la presidencia, en tercer lugar con el 19.93% de los votos.
El partido de gobierno, el Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP), sufrió un revés significativo. Su candidato, Eduardo del Castillo, quedó en sexto lugar con solo el 3.14%, su peor resultado en décadas. Otros candidatos que quedaron rezagados fueron Andrónico Rodríguez, con el 8.11%, y Manfred Reyes Villa, con el 6.63%.
La elección fue la más «observada» en la historia del país, con más de 3,500 observadores de 19 organismos, incluidos la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE). Y aunque se registraron algunos incidentes de agresión contra periodistas y seguidores en Cochabamba, las misiones de observación elogiaron la tranquilidad general de la jornada.
Por su parte, el presidente Luis Arce, al emitir su voto, garantizó una transición «democrática y pacífica» del poder, el próximo 8 de noviembre, una vez se concrete la segunda vuelta electoral.





