La colisión de trenes ocurrida el pasado domingo en el sur de España, considerada ya la segunda mayor tragedia ferroviaria del siglo en ese país, ha cobrado una dimensión luctuosa para Bolivia. El Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó hoy el fallecimiento de Víctor Luis Terán Mita (52), un connacional que se encontraba a bordo del tren que sufrió el descarrilamiento.
El anuncio se produce mientras los servicios de emergencia españoles elevan la cifra de víctimas fatales a 42 personas, tras el hallazgo de un nuevo cuerpo entre los restos retorcidos de la infraestructura ferroviaria.
La Cancillería boliviana, a través de sus delegaciones diplomáticas en Madrid y su consulado en Córdoba, ha activado protocolos de emergencia para asistir a la familia de Terán Mita. El operativo busca agilizar la repatriación de los restos y brindar acompañamiento legal y psicológico a los deudos en territorio español.
“La Embajada y el Consulado han activado todos los protocolos de asistencia, brindando apoyo directo a la familia y coordinando con las autoridades locales para garantizar atención permanente”, señala el comunicado oficial emitido desde La Paz.
La tragedia ocurrió el domingo 18 de enero, cuando un tren de la operadora estatal española Renfe, que cubría la ruta Madrid-Huelva, colisionó frontalmente con una unidad de la empresa italoespañola Iryo que viajaba desde Málaga hacia la capital española.
Con 42 fallecidos y decenas de heridos, el suceso solo es superado en gravedad por el descarrilamiento de Santiago de Compostela en 2013, donde perdieron la vida 80 personas.
El gobierno de Rodrigo Paz ha enviado sus condolencias formales al Ejecutivo español, encabezado por Pedro Sánchez, solidarizándose con las familias de los afectados por el choque.





