El presidente de Chile, Gabriel Boric, planteó este lunes retomar las relaciones diplomáticas con Bolivia, cortadas desde 1978 y anticipó que no negociará su soberanía sobre el diferendo marítimo que sostienen ambos países.
«Chile no negocia su soberanía, como me imagino no hace ningún país. Entiendo que el presidente Arce tenga que decir ciertas cosas, pero a lo que le he invitado, y creo que hay buena disposición de ambos, es a no poner la carreta delante de los bueyes», manifestó el jefe de Estado chileno.
Según Boric, “es absurdo que dos países vecinos con una historia común en América Latina hace tanto tiempo no tengan relaciones diplomáticas” y recordó que aún en tiempos de dictadura, Chile mantenía amistad con Bolivia.
Bolivia y Chile rompieron relaciones diplomáticas formales en 1978, y desde ese año solamente mantienen relaciones a nivel consular (sin embajadas). Ese alejamiento se generó tras el fracaso de las negociaciones territoriales por la disputa de una salida soberana al mar para Bolivia, cualidad que se perdió en la Guerra del Pacífico.
En ese marco, Boric hizo un llamado a su par boliviano Luis Arce a dejar a un lado el tema territorial considerando que “ambos países tienen una agenda de integración tremendamente importante en materia de energía o de transporte”.
Respecto al litigio por las aguas del Silala en la Corte Internacional de Justicia, el mandatario chileno consideró: “Si es que la única discusión con Bolivia es con respecto a la soberanía no llegaremos a ninguna parte, porque tenemos posiciones diferentes; sin embargo, sí tenemos muchos puntos en los que podemos llegar a acuerdos”.