Bolivia ha dado un paso decisivo en la protección de los derechos de la niñez y la adolescencia. El presidente en ejercicio, David Choquehuanca, promulgó hoy una ley que prohíbe el matrimonio y las uniones forzadas de menores de edad en el país.
El presidente Luis Arce, quien se encuentra en Nueva York, confirmó la noticia en sus redes sociales. La norma, que modifica el Código de las Familias, establece que «el matrimonio o la unión libre entre personas menores a la edad requerida es nulo de pleno derecho y no puede convalidarse bajo ninguna circunstancia».
Esta reforma elimina la disposición anterior que permitía el matrimonio a partir de los 16 años con autorización de los padres o por vía judicial. La ley, aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional el 17 de septiembre, busca cerrar una laguna legal que facilitaba las uniones tempranas.
La promulgación ha sido celebrada por organizaciones sociales, colectivos feministas y defensores de los derechos humanos, quienes la consideran un avance significativo en la lucha contra la violencia infantil. Según datos de las Naciones Unidas, la legislación anterior había expuesto a miles de niñas a uniones tempranas y a mayores riesgos de abandono escolar, violencia y pobreza.





