La Corporación Minera de Bolivia (Comibol) ha impuesto nuevas restricciones a la minería y al movimiento de maquinaria en el Cerro Rico de Potosí. La medida busca preservar la estabilidad geológica del macizo rocoso, que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las restricciones fueron acordadas con la Federación de Cooperativas Mineras de Potosí (FEDECOMIN) y los líderes de las cooperativas locales.
Según un panel informativo en la base de Pailaviri, las operaciones de extracción de minerales ahora están limitadas a un horario de 6.00 a 20.00. Asimismo, el traslado de maquinaria pesada al cerro está prohibido, a menos que se obtenga una autorización previa con una justificación técnica. La Comibol ha establecido una zona de seguridad de 200 metros, que se extiende desde la cota de 4,400 metros sobre el nivel del mar hasta la cima.
La minería subterránea está prohibida en esta zona de seguridad. Además, se han vetado las operaciones en áreas con hundimientos geológicos. La Comibol ha recordado a los mineros que están obligados a garantizar la estabilidad del cerro y que el incumplimiento puede resultar en sanciones.
Desde 2022, las cooperativas han colaborado en el proyecto de emergencia «Relleno Seco», que busca mitigar los hundimientos. La Comibol ha advertido que el no cumplimiento de estas medidas puede llevar a restricciones en las licencias de extracción.
La Comibol también ha informado a los mineros que la migración de las operaciones a zonas por debajo de los 4,400 metros es un proceso gradual e irreversible, basado en estudios geotécnicos.
La sentencia constitucional Nº SCP 1062/2022 ordena la conservación y preservación del Cerro Rico. Esta normativa le otorga al Ministerio de Minería y a la Comibol la responsabilidad de proteger su estructura morfológica. La Comibol ha advertido que el incumplimiento de estas disposiciones podría llevar a acciones penales.





