El expresidente Luis Arce Catacora ha sufrido hoy un nuevo revés en los tribunales. Un juzgado cautelar determinó el arraigo y una fianza de Bs 10.000 contra el exmandatario en el marco del proceso por presunto abandono de mujer embarazada interpuesto por Brenda Lafuente.
Arce, quien siguió la audiencia de forma virtual desde el penal de San Pedro, donde cumple detención preventiva por el caso del Fondo Indígena (Fondioc), enfrenta ahora una acusación que golpea directamente su imagen personal.
La denuncia, impulsada por Lafuente, sostiene que el expresidente se negó a asumir su responsabilidad, pues según el relato de la denunciante a los medios, Arce habría rechazado la paternidad incluso alegando una supuesta esterilidad.
Además de la fianza económica, el juzgado ordenó el arraigo nacional, lo que garantiza que, en caso de obtener libertad en sus otros procesos por corrupción, no pueda abandonar el territorio boliviano.
La resolución de hoy no modifica la situación de encierro de Arce, quien permanece en la sección de mayor seguridad de la cárcel paceña debido a los indicios de daño económico al Estado en el caso Fondioc. Sin embargo, para los observadores jurídicos, esta medida cautelar funciona como un «seguro» para la justicia: un blindaje adicional que complica cualquier intento de defensa por «persecución política».





