La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a través de un memorándum presidencial publicado por el Departamento de Estado, decidió descertificar a Bolivia en la lucha contra el narcotráfico, al considerar que el país “falló manifiestamente en cumplir sus obligaciones” en virtud de los acuerdos internacionales de control de drogas durante el último año.
Bolivia fue incluida junto a Afganistán, Birmania, Venezuela y Colombia en la lista de naciones que no alcanzaron los estándares exigidos por Washington en la denominada “Majors List”, que evalúa anualmente los esfuerzos de los países productores o de tránsito de drogas ilícitas.

La decisión implica una grave observación para el Estado boliviano, ya que la descertificación supone que el gobierno norteamericano no reconoce avances suficientes en materia de control de cultivos de coca, interdicción y lucha contra el narcotráfico.
El documento subraya, no obstante, que la ley estadounidense permite mantener cooperación con algunos de los países señalados si ello se considera de “interés vital” para Washington, aunque la descertificación es una señal política negativa y afecta la confianza internacional sobre el compromiso boliviano en la lucha antidrogas.
La medida llega en un contexto en el que la certificación antidrogas de Estados Unidos —vigente desde 1986— continúa siendo un mecanismo de presión diplomática y política hacia países andinos, y donde Bolivia vuelve a figurar como un país con serias deficiencias en el control de la coca y la cocaína.
Con esta decisión, Bolivia queda nuevamente bajo observación internacional y enfrenta el reto de demostrar resultados concretos en su estrategia de lucha contra el narcotráfico para evitar mayores consecuencias en cooperación y relaciones exteriores.
(16-09-2025)





