El gobierno del presidente Donald Trump considera que la segunda vuelta electoral en Bolivia representa un “desarrollo prometedor” para las relaciones bilaterales entre ambos países. Así lo expresó el secretario de Estado, Marco Rubio, quien destacó la disposición de los dos candidatos en contienda —Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Jorge “Tuto” Quiroga, de Alianza Libre— a fortalecer los vínculos con Washington.
“Uno de los desarrollos más prometedores es que, más adelante en este mes, habrá elecciones en Bolivia. Después de 25 o 30 años de gobiernos antiestadounidenses hostiles, los dos candidatos que participan en la segunda vuelta quieren relaciones más fuertes y mejores con los Estados Unidos. Hay una oportunidad transformadora allí”, afirmó Rubio durante una conferencia de prensa.
Las declaraciones se produjeron en el marco de la reunión entre el presidente Donald Trump y su homólogo argentino, Javier Milei, encuentro en el que se abordó el apoyo económico de 20.000 millones de dólares ofrecido por Estados Unidos a Argentina. Trump elogió las reformas impulsadas por Milei, pero advirtió que la continuidad de esa cooperación dependerá del resultado de las elecciones legislativas argentinas del 27 de octubre.
“Si pierde, no vamos a ser generosos con Argentina”, dijo Trump, dejando entrever que la política exterior de su gobierno estará sujeta a la afinidad ideológica con los gobiernos de la región.
En el mismo evento, Trump destacó que varios países latinoamericanos “hace dos años ni siquiera se pensaba que podrían seguir el camino de la democracia o el comercio justo, pero ahora lo están haciendo”. Entre ellos mencionó expresamente a Bolivia, subrayando el interés de Washington por un eventual cambio en la orientación de su política exterior.
Viajes y señales de acercamiento
En las últimas semanas, tanto Rodrigo Paz como Jorge Quiroga realizaron viajes a Estados Unidos para sostener reuniones con representantes del actual gobierno republicano y con actores del Congreso estadounidense. Según fuentes diplomáticas, ambos candidatos expresaron su voluntad de restablecer relaciones plenas con EE. UU., congeladas desde 2008, y de explorar acuerdos en materia de comercio, inversión y lucha contra el narcotráfico.
Durante el debate presidencial del 12 de octubre, los dos postulantes coincidieron en la necesidad de atraer inversión extranjera y promover una relación pragmática con Washington, aunque difirieron en los mecanismos económicos: Quiroga planteó la creación de un fondo con capital externo para reactivar la economía nacional, mientras Paz propuso un ajuste fiscal gradual sin comprometer soberanía.
Reacciones en Bolivia
Las declaraciones de Rubio y Trump generaron inmediatas reacciones en el país. El expresidente Evo Morales criticó lo que calificó como una “injerencia descarada” del gobierno estadounidense.
“El imperio vuelve a celebrar. No nos rendiremos, seguiremos defendiendo nuestra soberanía y dignidad frente a las imposiciones externas”, escribió Morales en sus redes sociales.
Desde el oficialismo, algunas voces del Movimiento al Socialismo (MAS) advirtieron que las expresiones de Washington evidencian una preferencia por los candidatos de la oposición y alertaron sobre un eventual retorno a políticas de dependencia económica.
En Bolivia se prepara para la segunda vuelta del 19 de octubre, que definirá al próximo presidente entre Paz y Quiroga.
(15-10-2025)





