En un intento por frenar la ola de saqueos tras el trágico accidente del Hércules FAB-081 en El Alto, el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza, aclaró este viernes que el millonario cargamento de billetes esparcido en la zona de La Costanera carece de valor legal.
La remesa, que forma parte de un embarque de 967 millones de piezas de la nueva «Familia de la Serie B», aún no había sido habilitada para circular en el mercado nacional. Espinoza lanzó una advertencia contundente a quienes sustrajeron el papel moneda durante el caos: las series están plenamente identificadas y cualquier intento de transacción será detectado por el sistema financiero.
El cargamento afectado, que llegó al país vía Santa Cruz (Viru Viru) y tenía como destino final las bóvedas de La Paz, estaba compuesto principalmente por cortes de 50, 20 y 10 bolivianos, cuya entrada oficial en vigencia estaba programada para marzo de 2026.

Según el informe técnico del BCB, la entidad trabaja en coordinación con la empresa de transporte de valores Creim para cuantificar con exactitud el material comprometido y cruzar los números de serie de las piezas que quedaron destruidas, quemadas o fueron robadas por civiles en el lugar del siniestro.
La autoridad bancaria enfatizó que estas piezas no pueden ser utilizadas para compras ni comercializadas, ya que al no haber cumplido el protocolo de emisión oficial, son simples papeles impresos sin respaldo económico.

«Instamos a las personas que recogieron estos billetes a devolverlos de inmediato a la entidad emisora; de lo contrario, se iniciarán acciones administrativas y penales por receptación de bienes del Estado», sentenció Espinoza, asegurando que el control de series es exhaustivo y digitalizado.





