El Instituto de Terapia e Investigación sobre las Secuelas de la Tortura y la Violencia de Estado (ITEI) revela a través de un pronunciamiento, que la muerte del exdirector del Fondo Indígena (Fondioc), Marco Antonio Aramayo, se debió a consecuencias de una serie de torturas y violaciones a sus derechos humanos.
“Sufrió de torturas biológicas cuando lo privaron de alimentos, agua y medicamentos durante horas. Sufrió de torturas físicas cuando lo golpearon y lo forzaron a viajar esposado y en posiciones forzadas del cuerpo. Sufrió de tortura psicológica cuando lo amenazaron, extorsionaron, insultaron y humillaron”, cita el documento del ITEI.
Según la institución, ellos habrían brindado la atención psicológica y seguimiento médico a Aramayo; además, documentaron el trato al que fue sometido y se tiene un informe pendiente de publicación.
El exdirector del Fondioc falleció a las 5.40 de la madrugada el pasado martes. Su deceso, indica el ITEI, es la trágica conclusión de una serie de vulneraciones a sus derechos.
En contra parte, el fiscal departamental de La Paz, Williams Alave, afirmó que por la información con la que cuenta, el deceso de Aramayo no fue violenta y sería «subjetivo» que falleció como consecuencia de la presión judicial y psicológica al que estuvo sometido durante siete años en los que permaneció en la cárcel.
«No podemos intervenir de manera directa porque entendemos que no ha sido una muerte violenta, no existe una denuncia, por ende, tenemos los canales regulares para previamente analizar, entendemos que ha estado en terapia intensiva y eso nos conlleva a establecer que no ha sido una muerte violenta, no causada por factores externos y eso lo vamos a determinar a través del IDIF» dijo Alave a Brújula Digital.