InicioActualidadEl largo y polémico reinado del Ayatollah Khamenei llegó a su fin

El largo y polémico reinado del Ayatollah Khamenei llegó a su fin

Ali Khamenei, el líder supremo que desafió a Occidente durante 36 años, fue eliminado en una operación conjunta de Israel y EE. UU. en pleno corazón de la capital iraní.

El mundo islámico y la geopolítica global enfrentan un punto de inflexión sin precedentes tras confirmarse la muerte del Ayatollah Ali Khamenei este sábado por la mañana. El guía supremo de la Revolución Iraní falleció a los 86 años luego de un masivo bombardeo sobre Teherán, ejecutado por fuerzas de Israel en coordinación con Estados Unidos.

Khamenei, quien gobernó con mano de hierro desde 1989 como sucesor de Khomeini, desaparece de la escena dejando un legado de resistencia intransigente, una economía blindada contra sanciones y un sistema teocrático que ahora debe enfrentar el vacío de su máximo líder espiritual y político.

Bajo el mandato de Khamenei, Irán consolidó el denominado «Eje de Resistencia», extendiendo su influencia militar y religiosa a través de grupos aliados en Líbano, Siria, Irak y Yemen.

Ciudadanos iraníes en Teherán celebran la muerte del «Líder de la Revolución».

Su estrategia se basó en la «economía de resistencia» (eqtesad-e moqavemati), un modelo de autosuficiencia diseñado para sobrevivir al aislamiento internacional y combatir lo que él llamaba la «arrogancia global».

A diferencia de su predecesor, Khamenei mantuvo un perfil reservado pero implacable, fortaleciendo a los Guardianes de la Revolución por encima del ejército regular para asegurar la supervivencia del régimen.

Su liderazgo no estuvo exento de sombras internacionales. La justicia argentina, a través de las investigaciones del fiscal Alberto Nisman, lo vinculó directamente con la toma de decisión para el atentado a la AMIA en 1994, situándolo como parte de la cúpula que aprobó la operación terrorista en Buenos Aires. En el plano interno, Khamenei sofocó con rigor las primaveras reformistas y las protestas sociales —desde el Movimiento Verde en 2009 hasta las recientes revueltas por los derechos de las mujeres—, priorizando siempre la estabilidad del sistema islámico por encima de las libertades civiles.

Ali Khamenei nació en 1939 y fue un discípulo clave de la Revolución de 1979. Tras sobrevivir a un intento de asesinato en 1981 que le dejó secuelas físicas, ascendió a la presidencia y, tras la muerte de Khomeini, fue nombrado Líder Supremo. Durante casi cuatro décadas, personificó la retórica antiisraelí más extrema, calificando al Estado judío como un «tumor canceroso» y a Estados Unidos como el «Gran Satán».

Su muerte ocurre en el momento de mayor tensión bélica en Oriente Medio de los últimos cincuenta años, con Irán e Israel en un conflicto directo que ha escalado hasta el corazón de sus capitales.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí