El pastor evangélico de nacionalidad peruana, Marco Antonio N. d. A., fue aprehendido formalmente esta tarde tras presentarse a declarar por una segunda denuncia de estupro agravado.
A pesar de haber concedido entrevistas minutos antes de ingresar al edificio judicial, el acusado optó por el silencio ante la fiscal Margoth Vargas, acogiéndose a su derecho constitucional de no declarar. Sin embargo, la acumulación de indicios, que incluyen un presunto vínculo de consanguinidad con la víctima, selló su detención inmediata.
La situación legal del pastor se complicó drásticamente con la apertura de este segundo proceso de oficio. Según el Fiscal Departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, la nueva investigación no solo contempla el estupro, sino también violencia familiar o doméstica.
La denuncia sostiene que el acusado mantuvo una relación sentimental con su prima hermana cuando esta era menor de edad. El indicio surgió de una declaración testifical dentro del primer proceso, lo que obligó al Ministerio Público a actuar de oficio dada la gravedad de los hechos y la edad de la víctima al momento del delito.
Antes de ser esposado, el pastor aseguró ante las cámaras que las acusaciones tienen un tinte «extorsivo» y que su comparecencia voluntaria era una prueba de su inocencia. No obstante, la fiscalía determinó que existían suficientes elementos de convicción para ordenar su aprehensión, evitando así cualquier riesgo de fuga o de influencia sobre la víctima.
La audiencia cautelar, que se llevará a cabo en las próximas 24 horas, definirá si el pastor enfrenta estos dos procesos penales desde la cárcel.





