La Justicia boliviana ha dictado hoy una medida contundente contra una figura conocida en las redes sociales en el país. Milton Mario Apaza Mamani, conocido popularmente como “Milton”, fue enviado con detención preventiva por cuatro meses al penal de San Antonio, en Cochabamba. El creador de contenido, cuya fama se cimentó en transmisiones en vivo y una masiva comunidad de seguidores en TikTok, enfrenta una acusación formal por el delito de violación.
La decisión judicial se produce 24 horas después de una captura «de película» en el aeropuerto internacional de Viru Viru, que frustró un intento de fuga hacia el extranjero.
El caso de Milton Apaza dio un giro dramático este jueves en Santa Cruz. A pesar de contar con una orden de aprehensión vigente desde los primeros días de enero y una alerta migratoria activa, el tiktoker intentó abordar un vuelo comercial con destino a Buenos Aires, Argentina.
Fuentes policiales sugieren que el imputado pretendía asistir a un evento de influencers en la capital argentina para evadir la acción de la justicia boliviana. Sin embargo, al presentar su documentación en los mostradores de Migración, el sistema activó la alarma, permitiendo a los efectivos de la FELCV proceder con su captura inmediata.
El proceso penal se centra en un incidente ocurrido en Cochabamba, denunciado por una joven de 24 años (algunas fuentes señalan 26). Según el cuaderno de investigaciones, la presunta agresión sexual ocurrió en un alojamiento tras una reunión social donde se consumieron bebidas alcohólicas.
En tanto, el Ministerio Público sostiene que existen «suficientes elementos de convicción» sobre la autoría de Apaza, además de un evidente riesgo de fuga, validado por su intento de salir del país.
Milton se suma a una lista creciente de personalidades de las redes sociales que enfrentan procesos penales graves en Bolivia. Su detención ha provocado un intenso debate en las plataformas digitales, donde sus seguidores se dividen entre la incredulidad y la condena. Para las autoridades, este caso envía un mensaje sobre la efectividad de las alertas migratorias y la seriedad con la que se están tratando los delitos de género, independientemente de la popularidad del acusado.
Apaza permanecerá en el centro de rehabilitación San Antonio mientras la Fiscalía concluye la etapa preparatoria del juicio, periodo en el que se realizarán peritajes psicológicos y se tomarán declaraciones adicionales para sustentar la acusación final.





