En una escalada significativa de las presiones contra el gobierno venezolano, Estados Unidos ha aumentado la recompensa ofrecida por información que conduzca al arresto y enjuiciamiento del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, elevándola a 50 millones de dólares. Esta nueva recompensa duplica el monto ofrecido en principio y da una señal de la determinación del gobierno norteamericano en su propísito de capturar el líder bolivariano.
El anuncio fue hecho por la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, quien ha acusado a Maduro de ser un actor clave en el narcotráfico internacional y una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense.
«Nicolás Maduro no es solo el líder de Venezuela, sino que, según nuestras investigaciones, es uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una amenaza clara y presente para la seguridad de nuestro país», declaró Bondi a través de un comunicado.
Esta medida se inscribe dentro de una serie de acciones impulsadas por Estados Unidos para presionar a la administración de Maduro. La recompensa original, establecida en 2020, era de 15 millones de dólares. Posteriormente, en enero de 2025, este monto fue incrementado a 25 millones de dólares, antes de la reciente y sustancial subida a 50 millones.
La acusación de narcotráfico no es nueva. En 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos formales contra Maduro y varios altos funcionarios de su gobierno, alegando su participación en una conspiración de narcoterrorismo que involucraba el envío de toneladas de cocaína a Estados Unidos.
La medida de Estados Unidos probablemente intensificará la tensión entre ambos países. Puesto que la elevada recompensa buscaría incentivar a individuos dentro y fuera de Venezuela a proporcionar información crucial, con la esperanza de desestabilizar el círculo interno de Maduro.





