El gobierno de Rodrigo Paz ha oficializado hoy el esquema de precios que regirá la nueva era sin subvenciones en Bolivia. Tras la promulgación del Decreto Supremo 5516, el Ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, ratificó que las tarifas de la gasolina y el diésel permanecerán inalteradas durante el próximo semestre, estableciendo un periodo de «gracia» antes de que el país se someta a las fluctuaciones del mercado internacional.
La medida busca ofrecer previsibilidad a una economía que apenas comienza a reactivarse tras una semana de bloqueos, asegurando que el costo del transporte y los alimentos no sufra nuevas sacudidas en el corto plazo.
El ministro Medinaceli fue enfático: la eliminación de la subvención es irreversible, pero el Estado actuará como un amortiguador temporal. Según la nueva normativa, los precios fijados para este periodo de transición son:
Gasolina Especial: Bs 6,96 por litro.
Diésel Oíl: Bs 9,80 por litro.
Gasolina Premium: Bs 11,00 por litro.
Este congelamiento de seis meses funcionará como un laboratorio económico. «Evaluaremos cómo está el mercado internacional porque, en función de ello, el precio puede subir o bajar», explicó Medinaceli, abriendo la puerta a una futura indexación que dependerá del valor del crudo en el exterior.
La ratificación del DS 5516 representa un punto medio estratégico. Por un lado, el Gobierno mantiene su compromiso de sanear las cuentas públicas eliminando el gasto multimillonario que suponía el subsidio; por otro, concede la estabilidad temporal que la Central Obrera Boliviana (COB) exigía para no retomar las medidas de presión.
Para los sectores productivos, especialmente el agroindustrial y el transporte pesado, el anuncio otorga un margen de maniobra para recalcular sus costos operativos sin la amenaza de un ajuste mensual inmediato. Sin embargo, el desafío para el Ministerio de Hidrocarburos será gestionar las expectativas después de julio de 2026, cuando la «evaluación» prometida podría resultar en un nuevo incremento si los precios internacionales del petróleo mantienen su tendencia al alza.
Con la publicación de este decreto, el Ejecutivo cierra la crisis normativa que mantuvo al país en vilo. La administración de Paz apuesta a que este semestre de precios fijos permita absorber el impacto inflacionario inicial, mientras intenta convencer a la población de que el fin de la subvención es el paso necesario para modernizar la economía nacional.





