En el marco del Congreso Empresarial de la FEPC, el presidente Rodrigo Paz Pereira ha presentado un paquete de leyes que busca simplificar el sistema tributario, perdonar deudas anteriores al 2018.
La propuesta no solo es técnica, sino profundamente política. Paz ha lanzado un desafío directo a los asambleístas, instándolos a legislar «sin obedecer al ‘Jefazo’ o a los caudillos», en una clara alusión a la influencia persistente de Evo Morales y Luis Arce sobre sus bancadas.
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, desglosó las medidas que buscan sanear la relación entre el contribuyente y el Estado, marcada durante años por el abuso administrativo.
La norma propone la condonación total (capital, intereses y multas) de deudas tributarias anteriores al 31 de diciembre de 2017, siempre que sean menores a Bs 10 millones. Además, Impuestos Nacionales ya no podrá investigar deudas de hace ocho años, sino solo cuatro. «El Estado también debe tener plazos», sentenció Espinoza. Y se propone que la tasa efectiva bajará del confuso 14,94% al 13% neto, eliminando la complejidad técnica que solía derivar en multas por errores de cálculo.
El núcleo de la reforma para los pequeños emprendedores es un nuevo Régimen Especial voluntario. Gastronómicos, constructores y proveedores de servicios que facturen menos de Bs 400.000 al año podrán consolidar sus impuestos (IVA, IUE e IT) en un pago único bimensual del 5% sobre el ingreso bruto.
Esta medida busca integrar a la vasta economía informal boliviana permitiéndoles emitir facturas sin la carga burocrática del Régimen General, eliminando las trabas que históricamente han asfixiado a las PYMES.





