El caso salió a la luz el 27 de junio de 2025, cuando dos de los hermanos de la víctima fueron llevados desde su unidad educativa a la Defensoría de la Niñez de El Alto, luego de que maestros notaran hematomas y signos de maltrato. Las indagaciones posteriores evidenciaron que los menores y su madre vivían encerrados en condiciones inhumanas y sufrían violencia física y psicológica por parte del hombre.
“Este caso se conoció en junio pasado, cuando la madre y sus hijos eran encerrados en condiciones inhumanas por su concubino en El Alto. Había una niña desaparecida, y este jueves el sujeto dio detalles de dónde estaría enterrada su hija. Ahora se inició la investigación por infanticidio”, explicó el fiscal departamental de La Paz, William Torrez.
Según el fiscal de Trata y Tráfico de El Alto, Manuel Uzeda, desde esa fecha se desconocía el paradero de Samantha, hasta que el padre, durante su declaración, confesó y precisó el sitio donde había enterrado a la menor.
Por su parte, la fiscal de Delitos Contra la Vida, Sarina Guardia, informó que los restos fueron hallados envueltos en una frazada, a varios metros de la carretera principal, cerca de la comunidad Kallutaca, en Laja.
“Los restos estaban al borde de un río seco, en un lugar alejado de la carretera. Se realizó el levantamiento legal entre la Fiscalía y la División Homicidios de la Policía para trasladarlos a la morgue y practicar la pericia genética correspondiente”, detalló Guardia.
La víctima vivía junto a su madre y cinco hermanos más, de entre ocho años y once meses. El padre, que ya enfrentaba acusaciones por trata y violencia familiar, ahora será procesado también por infanticidio.
La Fiscalía anunció la ampliación de la investigación para establecer si hubo otras personas involucradas en el crimen y garantizar justicia para la niña y su familia.
(10-10-2025)





