Tras la audiencia cautelar, la Justicia ha determinado este miércoles que la exdiputada y candidata a concejal, Laura Rojas, permanezca en detención preventiva por un periodo de 180 días. El juez Juan Pablo Esquivel ordenó su traslado al Centro de Rehabilitación de Palmasola, tras encontrar indicios de responsabilidad en una compleja red de narcotráfico que involucra el transporte de 32 maletas con divisas y sustancias controladas desde Estados Unidos.
Debido a complicaciones de salud no especificadas, Rojas compareció ante el tribunal de manera virtual desde una clínica privada en Santa Cruz. A diferencia de otros casos de alto perfil, la defensa de la exlegisladora optó por una estrategia de no confrontación: no se presentaron incidentes ni excepciones, lo que permitió que el juez valorara con rapidez la imputación formal presentada por la Fiscalía de Sustancias Controladas.
El fiscal Julio César Porras detalló que Rojas enfrenta cargos por tres tipos penales graves: tráfico de sustancias controladas, asociación delictuosa y confabulación.
La celeridad de la detención preventiva responde a la contundencia de las pruebas acumuladas por la FELCN y el CEIP. Las imágenes de seguridad del aeropuerto de Viru Viru —que muestran a Rojas gestionando el retiro de las maletas— y el posterior hallazgo de 80 kilos de marihuana en un galpón vinculado al juez Hebert Zeballos, han construido un caso que el Ministerio Público considera «sólido y estructural».
La Fiscalía sostiene que el uso de un avión privado y la presunta utilización de influencias para eludir escáneres aeroportuarios sugieren una logística de alta gama. Con la orden de prisión por seis meses, se busca evitar que la imputada influya en la investigación o intente abandonar el país, especialmente considerando su perfil público y político.
Con Laura Rojas en prisión y el juez Zeballos ya detenido, el caso «Narcomaletas» se convierte en el mayor escándalo judicial del primer trimestre de 2026.
Mientras tanto, en las afueras de la clínica, el apoyo de sus simpatizantes se ha visto ensombrecido por la gravedad de los cargos. Una vez que reciba el alta médica, la exautoridad deberá cambiar la custodia clínica por los muros del pabellón de mujeres de Palmasola, marcando un punto de inflexión en su carrera política y sus aspiraciones para las elecciones subnacionales de marzo.





