El país ha despertado hoy bajo un estrangulamiento logístico que se agrava por horas: los puntos de bloqueo han escalado de 22 al amanecer a 32 pasado el mediodía, dejando a seis de los nueve departamentos aislados.
La masificación de la protesta contra el Decreto Supremo 5503 no solo ha cerrado el paso en el eje troncal, sino que ha comenzado a asfixiar las rutas secundarias y de exportación, incrementando la presión sobre el gobierno de Rodrigo Paz en el momento más crítico del diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB).
Según el último reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el epicentro de las protestas se sitúa en el altiplano, y ya alcanza el oriente y el norte amazónico.
El departamento más afectado es La Paz, con 14 puntos de bloqueo; le siguen Oruro y Potosí con 10; Santa Cruz y Cochabamba con 7 puntos; y Beni con 1 punto de bloqueo.
Aunque departamentos como Tarija, Chuquisaca y Pando no registran piquetes en sus rutas internas, su situación es de virtual aislamiento.
“La instrucción de las bases es clara: no se levanta un solo alambre hasta que el ejecutivo de la COB confirme la abrogación del decreto”, señalaron dirigentes fabriles apostados en la ruta hacia el oriente.





