El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz confirmó hoy que la epidemia de Chikunguña no solo sigue en ascenso vertical, con casi 1.000 nuevos casos en apenas siete días, sino que el virus ha mutado. La aparición de un nuevo genotipo del virus ha transformado una enfermedad caracterizada por dolores articulares en una amenaza neurológica capaz de causar la muerte en cuestión de horas.
Con 3.811 casos acumulados en lo que va del año y una cuarta víctima fatal confirmada, la ciudad se encuentra en una carrera contra el tiempo y el clima.
La revelación más alarmante provino de la Secretaría Municipal de Salud. El responsable de Epidemiología, Christian Quiroga, confirmó que la carga genética del virus transmitido por el Aedes aegypti ha cambiado, volviéndolo más agresivo y con una mayor capacidad de contagio.
A la tríada clásica de síntomas: fiebre alta, dolores musculares y articulares, ahora se suma la meningitis (inflamación de las membranas que rodean el cerebro). Esta complicación exige hospitalización inmediata y es, según los expertos, la responsable del incremento en la gravedad de los pacientes. Actualmente hay 37 internados en estado delicado, mientras la positividad de las pruebas se mantiene en niveles récord.
A pesar de que el Gobierno Municipal inició una minga masiva de destrucción de criaderos en los distritos más golpeados —como la Villa Primero de Mayo y el Plan Tres Mil—, la naturaleza ha jugado en contra. Las lluvias registradas desde la madrugada de este lunes han paralizado las tareas de fumigación, ya que el insecticida pierde efectividad con el agua y los recipientes vuelven a llenarse, reiniciando el ciclo del mosquito.





