Una mujer con ocho meses de gestación fue detenida tras ser sorprendida transportando una pistola y abundante munición oculta en su cuerpo y en alimentos. La sindicada, identificada como Nayeli S.M., fue detectada por los controles de la guardia policial cuando intentaba ingresar al recinto.
El hallazgo incluyó un arma de fuego adherida a su pierna con cinta adhesiva y cargadores de nueve milímetros camuflados ingeniosamente dentro de piezas de pan francés, destinados a un interno de alta peligrosidad.
El gobernador del penal, Juan Carlos Corrales, informó que la actitud sospechosa de la mujer, quien presentaba sudoración excesiva y nerviosismo, alertó a la policía encargada de la requisa femenina. Tras la inspección minuciosa, se descubrió la pistola de calibre nueve milímetros y un total de siete cargadores repletos de proyectiles.
Según las investigaciones preliminares, el armamento debía llegar a manos de un recluso de nacionalidad brasileña apodado «Fernando», quien purga una condena de 30 años por asesinato en el pabellón de máxima seguridad PC-7.
La fiscal Delmy Guzmán Roda anunció que se presentará una imputación formal por el delito de tráfico de armas. Las pesquisas ya han identificado a un segundo sospechoso, un joven brasileño de 19 años, quien habría sido el encargado de proveer el material bélico a la mujer para su ingreso. El Ministerio Público busca determinar si este hecho forma parte de un plan mayor de fuga o de un ajuste de cuentas dentro del penal cruceño.
El sector PC-7 de Palmasola está diseñado para albergar a los internos más peligrosos bajo un régimen de aislamiento; sin embargo, el uso de «correos» externos, como mujeres embarazadas o menores de edad para evadir la rigurosidad de los escáneres, es una táctica recurrente de las organizaciones criminales. Este incidente ocurre en un contexto de alerta máxima tras la reciente detención del alcalde Jhonny Fernández, quien también se encuentra recluido en el mismo complejo penitenciario.





