El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, dijo este lunes que el objetivo de su gestión no es la impunidad, sino el respeto al debido proceso. De esa forma respondió a las interrogantes por las recientes resoluciones judiciales que benefician a la expresidente Jeanine Áñez, el gobernador Luis Fernando Camacho y el exlíder cívico Marco Pumari.
En una entrevista con EL DEBER Radio, Saucedo hizo, además, un llamado a los bolivianos exiliados a retornar al país, asegurando que se han restablecido las garantías procesales. Y explicando que la detención preventiva debe aplicarse de manera excepcional y no como una regla, «como se ha acostumbrado en Bolivia».
«Cualquier ciudadano que esté procesado no es que vaya a tener impunidad, lo que sí habrá son todas las condiciones para que pueda defenderse», declaró. Y sostuvo que tanto las víctimas como los imputados tienen derechos que deben ser respetados.
Por otro lado, Saucedo destacó que el Órgano Judicial ha recuperado su independencia al cerrar la Comisión 898, una instancia de la Cumbre de la Justicia que era presidida por el Ministerio de Justicia. Ésta comisión, que obligaba a que todas las reformas judiciales pasaran por la aprobación del Ejecutivo, había convertido al Órgano Judicial en un «apéndice del Ejecutivo».
«Hemos hecho recobrar la independencia y ponernos al mismo nivel de otros órganos del Estado», afirmó Saucedo.
Por último, el magistrado recordó que fue su despacho el que, el pasado 22 de agosto, instruyó a los tribunales departamentales revisar los plazos de detención de Áñez, Camacho y Pumari. Como resultado de ese instructivo, se llevaron a cabo una serie de audiencias que culminaron con varias decisiones judiciales favorables a los procesados, incluyendo la excarcelación de Camacho y Pumari.





