InicioActualidadRodrigo Paz ofrece a Bolivia como el puente entre Brasil y Chile

Rodrigo Paz ofrece a Bolivia como el puente entre Brasil y Chile

La oferta a Chile y Brasil: Paz propuso utilizar la geografía boliviana para acortar distancias entre el Atlántico y el Pacífico, ofreciendo eficiencia logística frente a las rutas tradicionales.

Durante su intervención en el Foro Economico Internacional América Latina y el Caribe, el presidente Rodrigo Paz presentó a Bolivia no como un país encerrado, sino como la plataforma de conexión indispensable para el comercio regional.

Dirigiéndose directamente al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y al presidente electo de Chile, José Antonio Kast, Paz dio vuelta al tablero de la mediterraneidad boliviana, definiendo las cinco fronteras del país como «puertos terrestres» hacia un mercado continental integrado.

La propuesta de Paz se aleja de la histórica demanda marítima para centrarse en una oferta pragmática: el control de los pasos transcontinentales. Al ofrecer a Chile acceso al «mar de recursos» de Brasil a través de territorio boliviano, el mandatario perfila al país como la pieza que completa el rompecabezas de la integración física sudamericana.

“Bolivia solo es viable si ustedes son viables”, sentenció Paz, vinculando el destino económico boliviano al crecimiento de sus vecinos, especialmente en el marco de los corredores bioceánicos.

“Es una oportunidad extraordinaria para que el hemisferio sur construya una cultura de la confianza verificable”, señaló, sugiriendo que la estabilidad democrática de los países vecinos es el requisito previo para cualquier inversión de gran escala en infraestructura.

El discurso también tocó fibras sensibles como la migración y la unificación de democracias. En un foro que busca proyectar a Latinoamérica hacia el escenario global, Paz abogó por dejar atrás los enfoques reactivos y proponer una visión común sobre el movimiento humano en el continente, tratándolo como un factor de desarrollo y no solo como una crisis humanitaria.

Con su participación internacional, el mandatario boliviano intenta posicionar al país como el árbitro y conector de Sudamérica. Una región que, a pesar de sus diferencias ideológicas, necesita de los «puertos» terrestres bolivianos para ser competitiva ante el mundo.