La crisis por el precio del pan y el escándalo de corrupción en Emapa han escalado hoy con la aprehensión del dirigente de la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia (Conapabol), Rubén Ríos. La detención se produce en el marco de la investigación por el uso presuntamente irregular de la harina subvencionada que era distribuida por la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa).
Ríos, quien ya enfrentaba denuncias del Gobierno por enriquecimiento ilícito y contratos lesivos al Estado, fue puesto bajo custodia policial.
En breves declaraciones a los medios, el dirigente defendió su inocencia y atribuyó su detención a una represalia política.
“El precio del pan es político. [El caso] que se sigue en mi contra es por afanes políticos”, afirmó Ríos, vinculando directamente la acción judicial a la disputa sobre la subvención de la harina para la elaboración del pan de batalla.
La aprehensión de Ríos ocurre en el mismo día en que su horno en La Paz fue clausurado por segunda vez tras encontrarse un roedor muerto y condiciones insalubres, y se suma a la búsqueda del exgerente de Emapa, Franklin Flores, declarado prófugo la semana pasada





