Un grupo de transportistas de La Paz ha bloqueado las oficinas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en protesta por la supuesta «mala calidad» del combustible. Los choferes, que se presentaron con botellas de la supuesta gasolina defectuosa, generaron una gran congestión vehicular y exigieron a gritos el resarcimiento económico por los daños causados a sus vehículos.
Los manifestantes, que llevaban varios días reclamando a la ANH sin obtener respuesta, aseguraron que no levantarán el bloqueo hasta ser convocados a dialogar con la Máxima Autoridad Ejecutiva (MAE) de la entidad.
«Nos obligan ellos a tomar este tipo de situaciones. No es que queremos generar malestar a la sociedad, pero queremos que nos escuchen. Hasta la fecha no tenemos respuesta alguna», expresó uno de los dirigentes durante la medida de presión.
ANH y YPFB niegan las acusaciones
La ANH respondió a las denuncias asegurando que ha intensificado los controles en toda la cadena de suministro, desde la importación hasta el expendio en estaciones de servicio. La institución afirmó que realiza operativos de fiscalización permanentes con laboratorios móviles y que en más de 50 inspecciones recientes en surtidores, no se detectaron desviaciones respecto a los parámetros de calidad establecidos. La entidad insistió en que «todos los lotes cuentan con trazabilidad y certificados de calidad».
Por su parte, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) también negó la distribución de combustible de baja calidad. Eduardo Saucedo, gerente de Asuntos Legales de YPFB Refinación, afirmó a EL DEBER Radio que la calidad del producto pasa por una «verificación» realizada por un tercero, una calificadora que emite un certificado, por lo que «descartamos esos argumentos».
Los transportistas en protesta advirtieron que radicalizarán sus protestas si no obtienen un compromiso firme para el resarcimiento económico de los vehículos afectados.





