La expresidenta de Bolivia, Jeanine Áñez Chávez, fue liberada de la cárcel de Miraflores en La Paz este jueves, poco antes de las 11.00. La liberación se produce después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) resolviera anular la sentencia de 10 años de cárcel que pesaba en su contra por el denominado ‘caso golpe II’.
Áñez estuvo privada de libertad durante casi cinco años, desde la crisis política de 2019. Fue recibida a su salida por sus hijos, abogados y un grupo de seguidores que ondeaban banderas bolivianas.
En sus primeras declaraciones tras recuperar la libertad, la exmandataria vinculó su situación a los recientes cambios políticos, aludiendo al gobierno saliente.
“Se tuvo que ir el monstruo para que yo pueda volver a la vida, se tuvo que ir el monstruo para que se reconozca que en este país jamás hubo un golpe de Estado, lo que hubo fue un fraude electoral que nos llevó a todos los bolivianos a reclamar”, afirmó.
La expresidenta aseguró además que, a pesar de haber pasado un «tiempo muy duro y muy doloroso», jamás se arrepentirá de haber servido a su patria.
Carolina Ribera, hija de la exmandataria, celebró la noticia, expresando su gratitud. “Llegó el día de la libertad, el día de la justicia y el día de la verdad. Gracias a Dios por cumplirnos este milagro”, señaló Ribera.
Áñez ya había anticipado su liberación el miércoles, agradeciendo al TSJ en redes sociales por haber escuchado lo que calificó como «la verdad que es pública y de todos».





