En su jornada inaugural, el Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE) alcanzó a cerca de 4.000 beneficiarios en todo el territorio nacional, consolidando al Banco Unión como el principal brazo operativo de esta transferencia monetaria.
Desde la Gestora, el balance ha sido calificado como «un éxito» tras registrarse el primer cobro efectivo a las 07.04 en la ciudad de Santa Cruz, apenas minutos después de la apertura de las entidades financieras.
Para el gerente general de la Gestora, Marcelo Fernández, el reto no es solo procesar los pagos en las ciudades, sino garantizar que el beneficio llegue a las zonas más alejadas del país. Por ello, se ha anunciado la activación de brigadas móviles que se desplazarán a comunidades rurales donde el sistema bancario tradicional es inexistente.
Asimismo, se ha instado a las personas de la tercera edad a postergar su visita a los bancos hasta el mes de febrero para evitar las aglomeraciones del inicio de gestión.
El Gobierno ha sido enfático en que el éxito de la medida depende del cumplimiento del cronograma, el cual se rige estrictamente por la fecha de nacimiento del beneficiario. Esta metodología, heredada de planes de contingencia previos, busca mitigar las largas colas en las 44 entidades habilitadas.
“El programa PEPE es una medida pensada para el pueblo boliviano, orientada a reactivar nuestra economía desde la base”, afirmó el presidente Paz durante el lanzamiento en Potosí, subrayando que estos Bs 450 (divididos en cuotas de Bs 150) son una inyección directa al consumo popular.
El sistema ha priorizado a dos grupos centrales que ya forman parte de la red de protección social:
- Binomio Madre-Niño: Beneficiarias del Bono Juana Azurduy.
- Educación: Padres o tutores de alumnos que reciben el Bono Juancito Pinto.
El plazo para retirar el beneficio, ya sea de forma mensual o acumulada, vence el 30 de abril. Para el Ejecutivo, estas primeras 4.000 transacciones son el termómetro de una paz social que depende, en gran medida, de que el dinero llegue a tiempo a los bolsillos de los ciudadanos.





