El expresidente Evo Morales, refugiado en el Trópico de Cochabamba, arremetió contra la reciente gira oficial a Brasil, calificando al gobernador cruceño Luis Fernando Camacho como el “Bolsonaro boliviano” ante el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. La respuesta de Camacho no se hizo esperar: tildó a Morales de cobarde y le exigió que abandone su refugio para enfrentar sus procesos judiciales.
La chispa que inició el conflicto fue el viaje del presidente Rodrigo Paz y el gobernador Camacho a Brasilia. Morales utilizó su cuenta en la red social X para “advertir” a su aliado ideológico, Lula da Silva, sobre la presencia de quienes considera “cabecillas del golpe de 2019”.
Según Morales, Paz y Camacho representan a una derecha sometida a figuras como Donald Trump y Jair Bolsonaro, y su objetivo sería desprestigiar a los gobiernos populares de la región.
Camacho respondió con dureza recordándole a Morales su renuncia en 2019 y su situación legal actual. “El que hizo fraude y hundió a Bolivia en la mayor crisis económica pretende dar lecciones de moral”, aseveró el Gobernador. Además, reafirmó su postura sobre la crisis de 2006, asegurando que volvería a actuar “mil veces junto a su pueblo”.
El cierre de su mensaje fue el más comentado: una invitación directa a que Morales “dé la cara” o se atenga a que él mismo vaya a buscarlo a su bastión en el Chapare.





