El Gobierno modificó las reglas para actualizar los precios de la electricidad mediante el Decreto Supremo 5750, firmado el 13 de octubre. La norma establece que los cálculos del sector tomarán en cuenta promedios del dólar oficial, la inflación y, en el caso de la generación eléctrica, el costo del combustible.
La medida alcanza a las empresas encargadas de generar, transmitir y distribuir energía eléctrica. El objetivo señalado por el Gobierno es reducir el impacto de las variaciones del tipo de cambio en los componentes tarifarios.
¿Esto significa que subirá la factura de luz? No necesariamente. El decreto no establece un incremento general ni fija nuevos montos para los usuarios. Los resultados dependerán de los indicadores económicos y de los costos considerados en cada cálculo.
La Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN) deberá aprobar los factores utilizados para actualizar las tarifas de distribución, mientras que el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) tendrá que adecuar las normas operativas correspondientes.
La aplicación de estas nuevas reglas abre interrogantes sobre cómo evolucionarán los costos de la electricidad para los hogares, comercios e industrias. Por ahora, la disposición cambia la metodología de cálculo, pero no anuncia un aumento único para todos los consumidores.
(14-10-2026)




