El expresidente Carlos Mesa denunció este miércoles haber sido una víctima más de la mala calidad de la gasolina ‘basura’. A través de sus redes sociales, el exmandatario detalló los perjuicios mecánicos y económicos sufridos en su vehículo particular, sumándose a una ola de reclamos ciudadanos que el Gobierno intenta contener con la implementación de aditivos químicos y un cuestionado plan de resarcimiento.
“Como miles de ciudadanos, he sufrido el daño producido por la gasolina. Mi vagoneta ha necesitado una limpieza de motor, con el consiguiente desarmado, tiempo y costo”, manifestó Mesa en un mensaje publicado en la red social X.
El exmandatario evitó entrar en juicios de valor sobre el origen técnico del problema, que el Ministerio de Hidrocarburos atribuye a «gomas» y oxidación de tanques, pero fue enfático al señalar que el Estado tiene la obligación de garantizar un producto óptimo para todos los usuarios, sin importar el octanaje o el tipo de combustible.
El testimonio de Mesa llega en un momento crítico para el Ministerio de Hidrocarburos y YPFB. Mientras el ministro Mauricio Medinaceli explica que la aplicación de aditivos es una medida de «limpieza» temporal, en las calles la tensión aumenta. Y los choferes de la Federación Chuquiago Marka mantienen vigente un plazo de 48 horas para que el Gobierno corrija las fallas en el sistema de registro de daños (SREC), advirtiendo con movilizaciones masivas si no se simplifican los requisitos para acceder a las indemnizaciones.
La denuncia de Mesa valida el malestar de miles de ciudadanos que, a diferencia del exmandatario, dependen de sus vehículos para su sustento diario





