Frente a las crecientes denuncias por acopio ilegal, especulación de precios y riesgos de contrabando hacia países vecinos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció un severo plan de contingencia para garantizar el abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a precio oficial de Bs 22,50.
El presidente de la estatal petrolera, Sebastián Daroca, confirmó que, en coordinación con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Policía Boliviana, se han intensificado las batidas de fiscalización en todo el país, al tiempo que se alista la implementación pionera de un sistema tecnológico de rastreo georreferenciado para garrafas que permitirá auditar la trazabilidad del carburante en tiempo real.
«Con el tema del GLP hemos ajustado la logística, garantizando los volúmenes suficientes en todas las plazas del país», aseguró Daroca al explicar que la nueva herramienta digital buscará cartografiar las rutas de los camiones repartidores y detectará desvíos irregulares hacia centros de acopio clandestinos o puntos fronterizos.
Los operativos responden a las persistentes quejas vecinales registradas en urbes como La Paz y El Alto, donde la zozobra por el reajuste de combustibles derivó en ventas ilícitas de la garrafa de gas con sobreprecios que alcanzaron picos de hasta 40 bolivianos.
La estrategia tecnológica se suma a los recientes golpes contra el contrabando interno. El pasado 17 de octubre, la ANH y la fuerza pública incautaron cerca de 300 garrafas de GLP y 250 litros de carburantes líquidos en la Terminal Interprovincial de El Alto. Asimismo, el ejecutivo de YPFB ratificó que se mantiene la mesa de trabajo con los distribuidores privados sobre la tarifa del flete de transporte.




