Este viernes, la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió un pronunciamiento oficial confirmando la caída del narcotraficante uruguayo.
En un mensaje que marca un giro histórico en la relación bilateral, Washington celebró el éxito del operativo y lo atribuyó directamente al liderazgo del presidente Rodrigo Paz, destacando el «rápido fortalecimiento» de la cooperación entre las fuerzas del orden de ambos países.
“El reinado de terror y caos de Sebastián Marset ha terminado”, sentencia el comunicado oficial difundido a través de las plataformas globales del Departamento de Estado.
El documento destaca que la caída del delincuente más buscado de la región es fruto del programa «Escudo de las Américas», una iniciativa que busca consolidar una región «más segura y fuerte». Según la INL, la determinación de la administración de Paz fue la pieza clave para que Marset finalmente enfrente a la justicia, tras años de eludir a múltiples agencias internacionales.

La relación entre Bolivia y las agencias de seguridad estadounidenses fue mínima y hostil durante casi dos décadas. Sin embargo, la gestión de Rodrigo Paz ha priorizado la normalización de relaciones con potencias occidentales y la reinserción de Bolivia en los circuitos de inteligencia global.





