Una fuerte tormenta política se desató este jueves luego de que el fiscal general interino del Estado, José Armando Urioste, admitiera en entrevista con la cadena internacional CNN que su candidatura al cargo se gestionó mediante un «amigo empresario» cruceño que solicitó su hoja de vida para remitirla a legisladores.
El pronunciamiento provocó el rechazo inmediato del vicepresidente Edmand Lara, bancadas de oposición, el oficialismo y actores regionales, quienes exigieron que la autoridad revele públicamente con «nombre y apellido» quién intervino en su nombramiento.
La controversia estalló tras conocerse los detalles de la accidentada sesión parlamentaria que derivó en la elección de Urioste.
El vicepresidente Edmand Lara exigió que el fiscal interino actúe con total transparencia: «Urioste manifestaba que un empresario de Santa Cruz le había pedido su currículum (…) Yo le pediría que diga cuál es el nombre de este empresario», enfatizó el segundo mandatario. En la misma línea, la diputada opositora Claudia Andrea Herbas (AS) cuestionó el hermetismo de la autoridad y exigió saber qué parlamentario o bloque político recibió la carpeta enviada por el privado, mientras que la diputada oficialista Claudia Bilbao (PDC) anunció una Petición de Informe Escrito para que la autoridad «cuide la independencia de poderes».
Desde Cochabamba, el gobernador evista Leonardo Loza sentenció que la designación está «manchada», y el vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, calificó la declaración como un «primer error» que debe ser aclarado de inmediato.
Frente a la lluvia de críticas, Urioste argumentó desde la capital que en su nombramiento no existieron compromisos políticos ni contraprestaciones económicas. Aclaró que su allegado, a quien definió como un amigo personal sin militancia ni vínculos partidarios, le solicitó sus antecedentes profesionales para remitirlos a la suerte a algún parlamentario sin su intervención directa. «Desconozco el vínculo (…) Envié mi documentación sin ninguna expectativa previa», defendió la autoridad interina.




