El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, instruyó una intervención policial inmediata en el departamento de Pando para neutralizar el avance de organizaciones criminales transnacionales que buscan consolidar el control de municipios estratégicos en la frontera con Brasil.
En contacto con la prensa en La Paz, la autoridad confirmó que se han girado órdenes directas al comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Javier Álvarez, para desplegar un contingente de élite ante los niveles «intolerables» de violencia provocada por facciones armadas vinculadas al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho.
La determinación gubernamental se produce tras las graves revelaciones presentadas por el propio ministro ante el pleno de la Asamblea Legislativa, donde denunció que una célula del PCC pretende tomar el control del municipio pandino de Santa Rosa del Abuná.
Asimismo, Oviedo reveló que la ruta fronteriza entre Santa Rosa y Montevideo ha sido tomada por miembros del Comando Vermelho, que se encuentran fuertemente armados con fusiles de asalto y exigen pagos de «protección» o imponen cobros extorsivos a ciudadanos bolivianos por el paso de mercadería.
La autoridad enfatizó que la penetración de estas redes narcoterroristas en Pando y en los municipios cruceños de San Matías y San Ignacio de Velasco no es un evento fortuito, sino el resultado del afianzamiento gradual de organizaciones ilegales en zonas de escasa presencia estatal en gestiones pasadas.
En respuesta a la emergencia de seguridad, el Ministerio de Gobierno adelantó que el fin de semana se presentará oficialmente una «nueva modalidad de combate al delito», la cual comenzará a ejecutarse en las regiones fronterizas más afectadas de Santa Cruz y Pando. Este nuevo esquema táctico involucrará el uso de unidades tácticas de élite e inteligencia de la fuerza pública, diseñadas específicamente para realizar incursiones en áreas rurales y rutas clandestinas dominadas por los grupos irregulares brasileños.





