El nuevo ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anunció hoy un giro radical en la política antidrogas de Bolivia, confirmando que la lucha contra el narcotráfico será reforzada con la cooperación de agencias internacionales, incluyendo la estadounidense Administración de Control de Drogas (DEA).
“Vamos a contar con la colaboración de varias agencias y de varios países que nos ayuden en la lucha contra delitos transnacionales y graves, entre ellos, obviamente, está la DEA, están las unidades policiales de la Unión Europea, tenemos convenios con países vecinos”, explicó el Ministro Oviedo.
La confirmación se produce luego de la posesión de los viceministros de la cartera de Gobierno, incluido Ernesto Justiniano en el cargo de Viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, un puesto que había ocupado en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Justiniano coincidió con el Ministro, asegurando que su gestión buscará activamente la colaboración con agencias internacionales, algo que se había limitado en la administración anterior.
“Se conoce de la DEA, probablemente ya el fin de semana esté viajando a un país limítrofe para trabajar el tema de la coordinación en la lucha contra los narcóticos en Bolivia”, anticipó Justiniano a Eju.tv.
Este anuncio marca un cambio significativo, dado que la DEA fue expulsada de Bolivia en 2009, culminando un proceso iniciado un año antes bajo la acusación de injerencia en asuntos internos.
Justiniano informó que su primera acción ha sido requerir a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) los datos estadísticos necesarios para definir planes y objetivos. También subrayó la necesidad de incorporar información sobre la capacidad de producción de droga, un dato que actualmente no se cuantifica en Bolivia.





