En una negociación clave para garantizar la continuidad del transporte terrestre de pasajeros tras la eliminación de la subvención al diésel, el Gobierno nacional y la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia alcanzaron este jueves un acuerdo para aplicar un incremento transitorio de hasta el 35% en las tarifas interdepartamentales .
El ajuste, que flexibiliza únicamente la banda del precio tope sin alterar los costos mínimos del servicio, regirá de forma temporal mientras una consultora técnica independiente realiza un estudio de costos que determinará la estructura tarifaria definitiva en un plazo aproximado de 60 días.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, detalló en conferencia de prensa que la resolución técnica se logró tras un ciclo de más de cuatro reuniones de concertación que contaron con la participación directa, vía virtual, del presidente Rodrigo Paz.
Zamora reconoció que el sinceramiento de los costos operacionales del transporte tras el retiro de los subsidios a los combustibles volvía «inevitable» una nivelación tarifaria, pero ponderó que el sector del autotransporte hubiera cedido en sus expectativas iniciales de incremento para amortiguar el impacto sobre la economía familiar.
Por su parte, el director ejecutivo de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Carlos Alberto Ágreda, precisó que la medida no impone un tarifario rígido, sino una banda elástica que contempla las variaciones por departamento, la estacionalidad del servicio y las reglas de oferta y demanda en el mercado.
En representación del gremio, Lucio Gómez, secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, ratificó el compromiso de su sector con la paz social, y aseguró que los transportistas sacrificaron pretensiones económicas superiores en favor de la estabilidad del país.




