En un inusual pronunciamiento oficial, el vicepresidente del Estado, Edmand Lara, pidió perdón a la población a nombre del aparato estatal ante la incontenible ola de criminalidad e inseguridad que azota al departamento de Santa Cruz.
Exclamando “Les pido perdón a nombre del Estado. Les fallamos”, la segunda autoridad del país expresó sus condolencias y solidaridad con los familiares de las víctimas de recientes hechos delictivos, instruyendo la movilización inmediata de todas las capacidades operativas para dar con el paradero de una madre y su hija desaparecidas en la zona fronteriza de San Matías.
Asimismo, Lara demandó al Ministerio de Gobierno y al Comando General de la Policía la aplicación de intervenciones tácticas profundas, advirtiendo que la lucha contra las redes criminales no se resolverá con meros discursos.
El plan de contingencia exigido por la Vicepresidencia contempla tres ejes estratégicos inmediatos: en primer término, el refuerzo masivo de efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y unidades de inteligencia en los municipios de San Matías y Yapacaní, incorporando tecnología de vanguardia como drones, helicópteros y patrullajes coordinados con las fuerzas de seguridad de la República Federativa del Brasil.
En segundo lugar, Lara exigió la intervención de la Inspectoría General para procesar a malos funcionarios policiales, aduaneros o autoridades locales que encubran o protejan las rutas de la delincuencia organizada, sentenciando que «no vamos a permitir que la sangre de cruceños tape la corrupción de algunos».
Finalmente, Lara planteó la consolidación del denominado «Plan Frontera Segura», una iniciativa orientada a inyectar inversión en escáneres de alta precisión, fortalecimiento de los puestos de control migratorio y labores de inteligencia previa para blindar los pasos limítrofes. «La lucha contra el narcotráfico y la violencia no se gana con comunicados», aseveró Lara, subrayando que la prioridad del Estado debe centrarse en desmantelar la logística de las bandas y encarcelar a los cabecillas de las estructuras delictivas que operan en la región oriental.





