Este jueves, en el marco del acercamiento institucional con la Central Obrera Boliviana (COB) en las instalaciones del Banco Central de Bolivia, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, descartó la concesión de amnistías generalizadas o figuras de «cogobierno» con la dirigencia sindical. La autoridad sostuvo que la administración del presidente Rodrigo Paz mantendrá la independencia de poderes, supeditando cualquier consenso al cese total y definitivo de los bloqueos.
«No estamos buscando un cogobierno con la Central Obrera. Lo que estamos buscando es una pacificación», recalcó el ministro Lupo ante los medios, saliendo al paso de las especulaciones políticas que sugerían una capitulación administrativa ante el pliego de la COB. Lupo fue enfático al señalar que el Ejecutivo fue electo democráticamente en las urnas y que, si bien se abrirán canales de socialización e intercambio técnico para la formulación de futuras normas de alcance macroeconómico, las prerrogativas de gobierno no serán compartidas la dirigencia sindica.
Asimismo, la autoridad ratificó que la condición para avanzar en las mesas de trabajo es el «desbloqueo inmediato» de las carreteras nacionales.
Respecto a la principal exigencia de la COB de liberar a los bloqueadores capturados en los enfrentamientos, Lupo anunció que el Ministerio de Gobierno y el Ministerio Público realizarán un riguroso análisis «caso por caso», cerrando la puerta a un perdón político. Además, Lupo aseguró que el Estado no tolerará la impunidad para quienes hayan cometido delitos comunes o de lesa humanidad durante los casi 50 días de bloqueo en el departamento de La Paz.
Y recordó que las protestas civiles derivaron en flagrantes abusos contra la ciudadanía, efectivos policiales heridos con secuelas graves, el criminal impedimento al paso de camiones cisternas con oxígeno medicinal y la dolorosa confirmación de ciudadanos fallecidos por falta de atención médica.





