Las movilizaciones del magisterio urbano, convocadas en el marco de un paro de 24 horas , derivaron en duros enfrentamientos con la Policía Boliviana cuando las fuerzas del orden procedieron a desbloquear los accesos a la plaza 25 de Mayo, en Sucre, para hacer cumplir el estado de excepción vigente a nivel nacional, dejando como saldo heridos por contusiones, ciudadanos afectados por los gases lacrimógenos y arrestos en dependencias policiales.
Los conflictos iniciaron al filo de las 9.00 de la mañana, cuando los educadores intentaron consolidar piquetes de presión en calles estratégicas del centro chuquisaqueño. Ante la resistencia violenta y las denuncias de peatones que eran impedidos de circular a pie por los manifestantes, incluyendo altercados con transeúntes y familias en la calle Domingo L. Ramírez, contingentes antimotines despejaron las vías mediante el lanzamiento de granadas de gas lacrimógeno.
Hasta el mediodía, las autoridades policiales confirmaron la detención del exejecutivo del magisterio urbano, Efraín Villalpando, y del docente de base Gonzalo Castellón, quienes fueron trasladados a celdas de la Unidad de Tránsito y la FELCC bajo cargos de perturbación de servicios públicos y desacato a las restricciones del estado de excepción.
El dirigente nacional del sector, Lorenzo Chávez, ratificó que las medidas de presión responden al rechazo categórico a la descentralización del sistema educativo por considerarla una «improvisación peligrosa»,además de exigir el respeto irrestricto al Reglamento del Escalafón y una nivelación salarial acorde con la tasa inflacionaria actual.
Chávez advirtió que de no instalarse una mesa de negociación directa con el Ministerio de Educación y el Gabinete Social en las próximas horas, el magisterio radicalizará sus medidas desde el lunes con un paro indefinido, huelgas de hambre secas y el bloqueo de carreteras en los nueve departamentos.




