Este jueves, el Comando Departamental de la Policía Santa Cruz determinó reforzar la seguridad tras recibir amenazas de bomba y posibles atentados contra instituciones públicas. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó que la captura de siete ciudadanos extranjeros (cinco colombianos y dos ecuatorianos) permitió desarticular un brazo operativo que buscaba ejecutar actos de violencia en la capital oriental como represalia por la extradición de Sebastán Marset a Estados Unidos el pasado viernes.
“Existen grupos vinculados a Marset que intentarían asentarse y realizar actos de violencia en Santa Cruz”, advirtió Oviedo, subrayando que la estructura transnacional del uruguayo sigue siendo una amenaza latente. Los operativos de inteligencia se han intensificado en las últimas horas para localizar a otros integrantes del anillo de seguridad que habrían logrado evadir los allanamientos iniciales.
Las autoridades sospechan que estos grupos cuentan con armamento de alto calibre y logística para ataques rápidos.
El despliegue policial no solo protege los edificios gubernamentales, sino que se ha extendido a zonas estratégicas de la ciudad, coincidiendo con el inicio del silencio electoral. En este contexto, la presencia masiva de uniformados busca disuadir cualquier intento de atentado terrorista y garantizar que la jornada de votación del domingo 22 de marzo transcurra sin incidentes.





