Las directivas y bancadas de la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados convergieron este jueves para impulsar el proyecto de ley de reforma parcial de la Constitución Política del Estado (CPE).
La iniciativa, presentada de forma conjunta por el presidente del Senado, Diego Ávila, y el diputado Carlos Alarcón, viabiliza un trámite legislativo acelerado que busca modificar el texto constitucional en materias clave como la atracción de inversiones, la administración de justicia y las competencias autonómicas, previo paso por el Tribunal Constitucional y el voto ciudadano en un referéndum vinculante.
El titular de la Cámara Alta, Diego Ávila, confirmó el entendimiento político remarcando el carácter prioritario de la norma para la economía del país.
«Queremos anunciar que estamos con un acuerdo, con la voluntad de poder impulsar el proceso de la reforma y el procedimiento más rápido que nos permita encarar el tema de la reforma constitucional tan necesario», aseveró la autoridad legislativa.
El documento retoma como base técnica el proyecto planteado por Alarcón, iniciando formalmente su recorrido en la Comisión de Constitución del Senado antes de pasar al pleno de ambas cámaras para la aprobación por dos tercios de voto.
El proyecto de ley plantea ajustes en el régimen de protección a la propiedad, el estatuto de la inversión extranjera directa y la adhesión a tribunales de arbitraje internacional para la resolución de controversias. Asimismo, la propuesta contempla la desconstitucionalización de aproximadamente 30 artículos de la Carta Magna, incluyendo las disposiciones referidas a la elección por voto popular de las altas autoridades del Poder Judicial y la regulación rígida de recursos naturales, para que tales materias sean reglamentadas de forma flexible mediante leyes ordinarias en un plazo máximo de un año.





